Al amanecer del 24 de diciembre de 1598, un gran contingente de fuerzas
mapuche dirigidos por los caciques Pelantarú, Anganamón y Guaiquimilla, se
lanzaron en feroz ataque sobre el campamento español que se había establecido
en Curalaba, a orillas del río Lumaco, matando a la totalidad de indios
yanaconas y soldados españoles, incluido el entonces gobernador de la Capitanía
General de Chile, Martín García Óñez de Loyola.
Este acontecimiento adquirió un gran simbolismo para el pueblo mapuche, que intensificó sus campañas militares, sitiando y destruyendo todos los fuertes y ciudades que los españoles habían fundado al sur del río Bío Bío.